Tuesday, May 16, 2006

Comienzo de la persona física.

Comienzo de la persona física. Concepción en el seno materno: realidad científica e inseminación artificial:

Según nuestra legislación, la persona comienza con la concepción en el seno materno, momento a partir del cual puede adquirir algunos derechos, que quedan irrevocablemente adquiridos, si los concebidos nacen con vida, aunque fuera por instantes, después de estar separados de su madre (arts. 70 y 74)
Este precepto excluye en principio a los embriones que no se concibieron en el vientre de una mujer.
Sin embargo, el avance científico ha conducido a replantearse la distinción entre vida humana y persona, pues existe vida humana fuera del seno materno, previo a la implantación, sin hallarse, hasta el momento, respuestas legislativas a la categoría que tiene el ser concebido y aún no implantado.
La fertilización asistida posibilita a través de determinadas técnicas científicas la reproducción humana, sin que ésta sea el resultado exclusivo de la unión intersexual.
Existen dos categorías de técnicas de fecundación humana asistida, la primera es la que se realiza a través de la inseminación artificial y la segunda, la extracorpórea o in vitro.
La inseminación artificial consiste en la práctica médica por la que se introducen en forma no natural, los espermatozoides en el organismo femenino para producir la fecundación. Puede ser homóloga si se utiliza el semen del cónyuge o heteróloga si proviene de un dador no vinculado a la mujer receptora[1].
La fecundación extracorpórea es el conjunto de operaciones que van desde la obtención del óvulo y el esperma, la fecundación y el desarrollo germinal fuera del seno materno, hasta la implantación en el útero.
La técnica de transferencia de embriones consiste en la fertilización del óvulo “in vitro”, es decir, fuera de las trompas en contraposición con la forma “in vivo” que es la forma normal –dentro del seno materno-[2]. El óvulo fecundado mediante estas técnicas, da lugar a la existencia de embriones humanos fuera del seno materno, es decir, a la “concepción” extracorpórea.
No puede concluirse que el legislador hubiera pretendido excluir a los embriones de la protección del Derecho, puesto que en la época de redacción del Código Civil (siglo XIX) estos avances científicos eran inimaginables[3].
La Convención Americana sobre Derechos Humanos (Pacto de San José de Costa Rica) –tratado internacional con jerarquía constitucional, según la incorporación del art. 75 inc. 22-, dispone en su art. 4 que “toda persona tiene derecho a que se respete su vida. Este derecho está protegido por la ley y en general a partir del momento de la concepción. Nadie puede ser privado de la vida arbitrariamente”.
En la legislación argentina si bien no existe una normativa específica, los embriones estarían protegidos por aplicación de los arts. 70 y 16 del Código Civil. Pero es preciso destacar que existen actualmente varios proyectos que propugnan en forma expresa tal protección[4].
El proyecto de ley sobre Reproducción Humana y Asistida de 1997, que obtuvo media sanción de la Cámara de Senadores, proponía la sustitución del art. 63 del Código Civil de la siguiente forma: “Son personas por nacer las que no habiendo nacido están concebidas. El óvulo fecundado en forma extracorpórea, antes de su transferencia merece la protección que este Código y las leyes otorga la vida humana inherente a las personas por nacer”.
La Corte Suprema de Justicia de la Nación ha tenido oportunidad de pronunciarse respecto al tema[5], señalando que “el comienzo de la vida humana tiene lugar con la unión de los dos gametos, es decir con la fecundación; en ese momento, existe un ser humano en estado embrionario. En este sentido, la disciplina que estudia la realidad biológica humana sos­tiene que tan pronto como los veintitrés cromosomas paternos se encuentran con los veintitrés cromosomas maternos está reunida toda la información genética necesaria y suficiente para determinar cada una de las cualidades innatas del nuevo individuo... Que el niño deba después desarrollarse durante nueve meses en el vientre de la madre no cambia estos hechos, la fecundación extracorpórea demuestra que el ser humano co­mienza con la fecundación".
Esta postura es la que no solamente le otorga a la persona por nacer, desde su concepción intra y extrauterina, derechos de contenido patrimonial y no patrimonial, sino también la que propugna e instituye la penalización del aborto.


Límites a la manipulación genética. Bioética:

La Bioética es “El estudio sistemático de la conducta humana en el área de las ciencias de la vida y del cuidado de la salud en cuanto dicha conducta es examinada a la luz de los valores y de los principios morales”[6]
La complejidad de posibilidades que brindan los conocimientos científicos fue materia de preocupación en el ámbito científico, a los efectos de poner límites a la manipulación genética indiscriminada que atenta contra la dignidad humana. Existen dentro del ámbito de la bioética algunos dilemas, pendientes de solución.
El Proyecto Genoma Humano es una investigación internacional que persigue seleccionar un modelo de organismo humano por medio del mapeo de la secuencia de su ADN. Se inició con la expectativa de curar y prevenir enfermedades, superar problemas ecológicos, estudiar su evolución y mejorar el conocimiento del ser humano. Los objetivos esenciales son: a) Confeccionar un mapa de todos los genes humanos, b) Investigar la secuencia de todos los genes descomponiéndolos en sus componentes químicos; c) Distribuir la información entre los científicos del mundo; d) Desarrollar medidas éticas y jurídicas que aseguren que la información se use adecuadamente[7].
El dilema esencial radica en la garantía de equidad en el uso de la información que se obtenga, cuyo circuito de extensión en este ámbito, comienza por la autoridad de aplicación y los altos costos, llegando hasta los impactos psico-sociales del determinismo genético. El abuso que pudiera hacerse de la información genética podría provocar daños irreparables en la persona y en la sociedad, pues daría lugar a divulgaciones o excesos que afecten el ámbito de la intimidad de la persona y a los demás derechos personalísimos, y a discriminaciones o manejos antinaturales caprichosos para los que podría ser utilizada.
Desde otro ángulo si fuera utilizado para terapias génicas queda por delimitar el concepto de discapacidad o trastorno que debe ser curado o prevenido, puesto que estas terapias podrían ser utilizadas para suplir o mejorar características físicas en la búsqueda de seres perfectos. En el IV Congreso Nacional de Derecho Privado[8], en referencia al Proyecto Genoma Humano, se concluyó que “Los Derechos Humanos deben constituir el límite a toda aplicación o actuación de técnicas genéticas en el ser humano. La ciencia debe procurar humanizar al hombre, buscando su fin último (su mejor realización), mas no una perfección artificial que atente contra su dignidad humana”.
Otro dilema, en este ámbito se presenta con la clonación que es la reproducción asexual y ágama cuya finalidad es generar seres biológicamente idénticos al ser humano que proporciona el material genético nuclear. La Sociedad Americana de Medicina Reproductiva la ha definido como “la duplicación de un ser humano existente por la transferencia de una célula somática diferenciada a un óvulo al que se le ha extraído su núcleo y la implantación del producto resultante para su gestación y posterior nacimiento”[9]. Puede tener distintos objetivos, entre otros, el de crear seres idénticos a otros, producir hijos, o generar embriones para ser utilizados como bancos de órganos o de tejidos[10]. Múltiples son las variantes que pueden derivarse de las investigaciones científicas en este campo y de las diversas utilizaciones que de su resultado se haga. Las implicancias subyacentes de la Biotecnología humana tornan indispensable un sistema de información y educación apropiados respecto de la sociedad en general, y fundamentalmente, mecanismos legales adecuados que sitúen con precisión los límites de actuación.
[1] Rivera, Julio, “Instituciones de Derecho Privado”, Abeledo Perrot, Buenos Aires, T.I-Pág. 344.
[2] Entre los métodos utilizados se pueden mencionar: la técnica FIV, la GIFT, la PROST, también llamada TET o ZIFT, y la ICSI. En el método FIV los óvulos son aspirados de los folículos por vía transvaginal, se colocan en una probeta y de la muestra de semen del hombre, se seleccionan los espermatozoides con mayor movilidad. Luego, los óvulos son incubados, reemplazándose el vientre materno, y permanecen allí, en general, por un período de entre 48 y 72 hs. El método GIFT consiste en transferencia de gametos dentro de las trompas de Falopio. Se distingue del FIV por la colocación por separado de los óvulos y los espermatozoides en un catéter que luego se deposita en las trompas. En el método PROST los óvulos y los espermatozoides se juntan en una incubadora, consistiendo en la transferencia endotubaria de preembriones. El ICSI es un método complejo para aquellos casos en donde la calidad y cantidad de los espermatozoides no son óptimos para realizar la técnica regular de fertilización “in vitro”. Se utiliza en los casos de ausencia de liberación de los espermatozoides (azoospermia secretora), extrayendo artificialmente el espermatozoide del testículo e inyectándolo dentro de un óvulo, que se coloca en un cultivo, se espera su desarrollo y una vez que evoluciona se lo transfiere al útero de la madre.
[3] Bosert, Gustavo A.- Zanoni, Eduardo, “Manual de Derecho de Familia”, Astrea, tercera edición actualizada y ampliada. Buenos Aires, 1995.
[4] El Proyecto de Código Civil unificado con el Código Comercial de 1998, en el art. 15 resolvía la cuestión señalando que “La existencia de la vida humana comienza desde la concepción” y en el art. 2229 le otorga a estas personas el derecho de ser herederos en una sucesión, mencionando a “las que nazcan dentro de los ciento ochenta días de la muerte del causante a consecuencia de una procreación médicamente asistida con gametos crioconservados del causante o de la crioconservacion de un embrión formado con gametos de aquel, sean estas prácticas lícitas o no”.
[5] CSJN, "Portal de Belén - Asociación Civil sin Fines de Lucro c/ Ministerio de Salud y Acción Social de la Nación s/ amparo" del 5 de marzo de 2002, por mayoría de los Dres. Nazareno, Molinè Oconnor, Lopez, Vazquez y Boggiano..
[6] Reich, Warren T., Encyclopedia of Bioethics, 4 vol. New York, Free Press Macmillan, 1978, p. 116.
[7] La empresa Privada Celera Genomics de Rockville lidera los procesos de investigación. En 1992 Craig Venter, Investigador del National Health Institute, que actualmente trabaja en Celera Genomics, solicitó patentes por 2750 fragmentos de ADN, desatándose un gran número de solicitudes de patentamientos similares. Este Proyecto, que sin duda habrá de marcar un hito en la historia de la medicina, trascendiendo la cuestión científica, ha desencadenado una serie de cuestionamientos éticos, legales, sociales y humanos.
[8] Celebrado en Buenos Aires el 6, 7, y 8 de junio de 1996 en Buenos Aires.
[9] Office of Government and media Relations American Society for Reproductive Medicine, ASRM, Statement of Human Through Nuclear Transplantation, del 5 de junio de 1997.
[10] Perrino Jorge Oscar, “Disposición del propio cuerpo y clonación”, ponencia presentada en las XVIII Jornadas de Derecho Civil, Buenos Aires, 20, 21 y 22 de septiembre de 2001.

1 Comments:

Blogger Someone said...

Muy bueno el trabajo, aunque, si bien explica como se da el comienzo de la existencia de la persona física y cuando adquiere sus derechos, gran parte de este texto trata sobre, si una persona que nace "artificialmente", tiene los mismos derechos que el de una persona que haya nacido del seno materno

7:32 AM  

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